
África, los océanos Atlántico e Índico, la península Arábica y la Antártida, iluminada por el Sol en pleno verano austral, todo cubierto por un hermoso y único sistema de nubes, nuestro hogar parece una simple canica, preciosa esfera de vidrio. La Tierra, tan inmensa como la vemos desde la superficie, humanos pequeñitos, es en realidad tan limitada, tan finita, tan frágil. Un sistema en un precario balance, de momento perfecto pero siempre en peligro, que lo hace el único mundo habitable en el universo a nuestro alcance, en nuestro vecindario solar. Es evidente por qué esta foto ha hecho a muchos tomar conciencia de la importancia de preservar el planeta, de cuidar nuestra casa, que es también la de toda la vida que conocemos.
En fin, antes de presentar a los autores de esta edición de miniTEXTOS ilustrada con nuestro precioso mundo, deseo felicitar desde el centro de mi corazón a todas las madres que nos leen, pues en mi país el 8 de diciembre se celebra el día de las madres. A todas les dedico esta edición en las que les presento minicuentos y poemas de Roberto Pérez-Franco, Víctor Paz, Saúl Ibargoyen y, por primera vez en estas páginas, Georgina Linares y Allen Patiño. Espero que disfruten de la selección de hoy.
JLRP, editor.
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1 comentario:
Después de leer las Crónicas Marcianas, por años me he preguntado si realmente este será el único planeta habitable.
Saludos para todas las madres en Panamá.
Pablo
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